Tuesday, August 15, 2006


De corpore insepulto, con el rostro lleno de barba de tres días, sucio como un viudo reciente, la novela perdida entre las sábanas, yo mismo, de corpore insepulto, recibí por la tarde al que me mata.
Venía con el cuerpo presente, fatigado de ganarse mi pan. Desde la puerta, ojeando el periódico, me dijo:


"Hoy debería asesinarte un poco".


http://www.fotolog.com/soul_venirs/
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Sunday, August 13, 2006

El mayor costalazo en el proceso de perder los idealismos es comprender que los ídolos caen, los rupturistas se vuelven mainstream (Scorsese, Bowie), los profetas no cumplen su palabra (Dylan prometió matarse antes de los 30) y los que alguna vez lanzaron dardos venenosos de revolución terminan insertos en el sistema (que palabra más manoseada y certera).

Todo esto pienso al vaciar el quinto vaso de ron y devorar un par de sopaipillas adquiridas en el barrio Bellavista. Entonces considero la opción de firmar un contrato con el orden, someterme a una "limpieza de vida''.

Este mundo "Sillicon Valley'' me impulsa. Quizás me estoy volviendo loco.
Cosas que me han pasado:



1. Vi el video de "Smells like teen spirit'' en un programa de TV. Formaba parte de la sección de clásicos.

2. Me dijeron "gracias señor'' en el supermercado.

3. Me sorprendí cantando "Into deep'' de Phil Collins en un colectivo.

4. Una prima adolescente me dijo que la lleva el grupo My Chemical Romance. Para mí habla en chino.

5. Bajé "Marianne Faithfull sings Kurt Weill'' de internet.

6. Una guaga me vomitó en la micro.

7. En una fiesta alguien menor me preguntó cómo eran los carretes en la era de los toques de queda.

8. Compré la figura de Jet Marte.

9. Sentí envidia por un Hare Krishna de Providencia y un evengalico de Huérfanos.

10. Subí por Chucre Manzur y terminé agotado.

Tres:

Me inscribo en un curso de Boabom (no, no es el chocolate) y soy recibido con una especie de oración en un idioma que no sé descifrar.

Luego hablan de mis buenas vibras y de lo bien que seguiré los dictámenes del Maestro.

A lo lejos un tipo de cabeza rapada me mira fijamente con gesto desafiante. Hago un par de ejercicios y salgo arrancando por calle Merced.

Tres:
Me reencuentro con "Marco, de Los Apeninos a Los Andes'' (Canal 13, 17:00 horas) y, por primera vez en mi vida, me identifico con el personaje (antes era solamente un pendejo italiano miserable).


Pienso en comprarme un mono y salir en busca de mi madre pero mis divagaciones son interrumpidas por un comercial de cerveza que muestra a jóvenes felices en fiestas. "Así somos'', dice uno.

Cuatro:
"El cuerpo no es considerado un enemigo, sino una gran y preciosa herramienta; la mente no es considerada una meta, sino un puente'', me dice un tipo de pelo largo y labio leporino que se hace llamar Moraza Pitre Sri Lha . Noto que tiene las mismas ADIDAS que usaba Run DMC.


Otro, uno con lentes y cara de ejecutivo bancario, me habla de Akasha y de cómo debo respetar el Annamayakosha.

Cinco:
En contra de mis principios entro en un gimnasio y me someto a una humillante evaluación. Debo dejar el cigarrillo y el alcohól me dice el trainer antes de darme una pauta de trabajo.


A mi lado una gorda corre en la máquina mientras observa libidinosamente a un fisicoculturista que se mira al espejo.

¿El soundtrack de esta deprimente película clase Z?...Reggaeton.

Seis:
Gasto 87 mil pesos en adornos de "Casa e Ideas''.


Cuando regreso a casa veo que me espera un tipo robusto con zapatillas rojas.

Me dice que es Rodolfo Bantini, un viejo compañero de colegio. Lo invito a pasar. Tomamos café Dolca y vemos televisión. Me dice que le gusta el comercial de los jóvenes que hacen fiestas, que es novedoso y que refleja la realidad de muchos chilenos.

Luego nos quedamos callados por 10 minutos hasta que me informa que es tarde y que se tiene que ir.

Finjo memorizar su teléfono cuando lo despido en la puerta.

Siete:
Por los daños acumulados en el gimnasio me cuesta hacer los ejercicios del Boabom. ¿Alguien habló de relajación?


Ocho:

Mi gran amigo Arthur Ariztía (leer "Confesiones de un hippie'' en Entrevistas) desaprueba mi práctica de Boabom y me dice que está dispuesto a prepararme en el arte del Kundalini Joga. Me cuenta que si soy riguroso puedo llegar a desdoblarme.

Me gusta la idea. Podría hacerme masajes o cortarme el pelo.

Nueve:

Bantini me llama. Necesita 80 lucas y el teléfono de mi hermana.

Diez:

Luego de correr en la máquina por 15 minutos trato de salir y me voy directo al suelo.
El trainer se ríe y me dice que "falta rigor''. El bochorno continúa en la máquina de tríceps cuando trato de poner las pesas. Me siento como Peter Sellers en una fiesta de adictos al físico.

Once:

Como quesillo, un yogurt y dos tostadas de pan integral. Debo retirar el libro "Eat Fat'' de Richard Klein de la repisa de libros.

Doce:

Bantini vuelve a llamar y me dice que haga pesas.

Trece:

Mi última clase de Boabom. Sorprendo al tipo de labio leporino masturbándose en el camarín. Cuando salgo el ejecutivo me dice que lo acompañe a su casa para ensayar algunos ejercicios.
Cierro la puerta para nunca más volver.

Catorce:

Al abdominal número 84 caigo rendido sobre la colchoneta y me concentro en el deprimente tubo fluorescente del techo.

Mi corazón late a mil y descubro que los peores momentos de nuestras vidas son iluminados por tubos fluorescentes: los primeros días de colegio cuando despegarse del hogar parecía una tragedia incomparable (como la de Marco); las detenciones adolescentes en la comisaría; la muerte en una blanca sala de hospital...boca arriba, rezándole a un dios de 18 watts, escuchando el último track del soundtrack de nuestras vidas (interpretado por un electrocardiograma).
Disculpen. El ejercicio me pone negativo.

Quince:

Bantini llama para invitarme a una fiesta "como la de comercial...llena de minas''. Le digo que estoy meditando y corto.

Dieciseis:

Llego hasta la entrada del gimnasio. Escucho el reggaeton y me devuelvo a casa.

Dieciocho:

Hago un festín. Compro 20 sopaipillas, dos botellas de ron y tres cajetillas de cigarro. Pongo el vinilo de "Elvis en Las Vegas'' (Elvis...uno de los pocos que le dio la espalda a la tiranía de la vida saludable) y celebro mi recuperación.

Entonces agarro la guitarra y recuerdo que John Lennon escribió "I'm so tired'' luego de devorar dos pizzas familiares enteras.

Bien.

He regresado.

Saturday, August 12, 2006


La respiración se acelera rápidamente, toma el volante con la mano izquierda y aprieta el cambio con la derecha. Los pies comienzan a hacer un tímido bailecito arriba del acelerador y del embrague. Aprieta a fondo el primero, suelta intempestivamente el segundo.

El ruido de las gomas de las llantas llena el espacio vacío del estacionamiento, aunque no logra satisfacerse del todo, porque no sabe si salió humo entre sus ruedas y el cemento. En el entretanto sólo una señora -que casi suelta las bolsas por el susto- y un empacador, lo han visto. Él se sonríe autocomplaciente, mientras los mira por el espejo.

Es el burgués medio, el joven profesional que no sabe en qué gastar el sueldo y que cree que a través de este tipo de estupideces está dando una gran muestra de su libertad.

La escena que se da en su oficina es distinta, pero en el fondo la misma. Lo llama el jefe, le dice a todo que sí, pero cuando algo no le gusta se queda callado, mientras lo putea en su mente.
Cuando sale del cubículo no se despide del viejo deliberadamente, lo mira la secretaria y él se desabrocha el último botón de la camisa, aunque se cuida que se lo tape la corbata.


Mientras revisa su e-mail comienza a estructurar una y otra vez la respuesta perfecta, lo que debió haberle dicho al jefe, excelentes argumentos, tan buenos como inútiles, por que aunque se los dijera más tarde estarían fuera de contexto. Él no se preocupa, ensayara el guión cuando salga de la oficina y se tome los copetes con los amigos. Ahí les va a contar lo que "casi" le dijo...
La escena se va a repetir cuando se acueste al lado de su señora, claro que esta vez la historia será complementada por los comentarios de los amigos, que le admiraron su poder de expresión, respecto a lo que “casi” le dijo...


La misma versión, esta vez reestructurada para un público distinto adquiere características espectaculares, ya no se trata de lo que “casi” le dijo, sino lo que según él en verdad dijo, todo tan espectacularmente recreado como ficticio para que la mina que le sirve el café se sorprenda y quizá le suelte “algo” uno de estos días. Ella no está ni ahí, sólo piensa en que la propina sea tan buena como la del viejo que vino ayer a contarle como había subido y bajado a un pendejo, salido de una privada, que cree que por su título puede andar con el botón de la camisa desabrochado.

Monday, July 24, 2006


Cada mujer es una posibilidad infinita. Por eso las sigo en la calle, invitándome a vivir posibles opciones, como un actor en busca de un rol, un papel en blanco que debe ser escrito, con sangre, con lágrimas o con la eyaculación blanca de la felicidad. Me pierdo en las avenidas, paso de un vagón a otro, hipnotizado con encajes estivales y piernas magnéticas que no se rinden.

Entonces veo posibles futuros, televisores encendidos, niños felices, niños tristes, casas vacías, cheques en blanco, autos en pana, botellas de vino, sillones, calendarios, termómetros, ataúdes. Y me alegro de ser solamente un voyerista de turno, un ser anónimo desafiando al destino con juegos infantiles de autodefinición.


Veo mujeres y formo parte de este baile cotidiano, de este teatro de azares y conexiones. Y las sigo, es verdad, como un perro detrás de un dueño, un vampiro que anhela un cuello venoso para morder y poder sobrevivir.

Fotografías internas de viajes diarios por las calles de asfalto, recomponer los fragmentos para recrear escenas que vendrán… o que nunca vendrán. Por mientras un café y la persecución de unicornios situados en oasis.

Porque Peter Ustinov tiene la clave: “las mujeres de ensueño son una ilusión óptica’’. La pura verdad.

Monday, June 26, 2006


“Ven conmigo, Elisa, pobrecita mía. Ven conmigo y contempla desde la puerta la imagen de todo lo que desearías con toda tu alma llegar a ser para huir de tu femineidad incompleta y de un destino incierto y airado, quisieras ser por ejemplo, como aquella jovencita que está sentada en aquella mesa con sus papas. El joven que esta a su lado es su novio.

Probablemente es quien invita hoy, para congraciarse con los suegros. Por debajo del mantel, entre plato y plato se dan pequeños estrujoncitos de manos, y así son inmensamente felices. Se saben seguros ahora y en el porvenir. Dentro de un tiempo se van a casar y...segundo acto: en aquella otra mesa ya tienes el matrimonio formal y seguro que han deseado ser. Han venido a celebrar su sábado y la fausta eventualidad de haber salido bien de un negocio.

Quizás esta misma noche, antes de eliminar todos los vapores de unas libaciones desacostumbradas, engendren al primogénito, que...tercer acto...lo verás sentado junto a ellos, ya mas maduros, en aquella otra mesa. Pronto ya no lo traerán, ni siquiera vendrán ellos, porque otros hijos llegaran y otras graves obligaciones les harán considerar como un despilfarro extraordinario venir a gastarse 50 Lucas en una cena cuando en casa no hay más que añadir una sopa a las croquetas sobrantes del mediodía y, si acaso, freír un huevo para papá.

La continuación de tu historia ya no la podemos ver aquí, porque se hace más hogareña y más íntima. Precisamente todo lo hogareña y todo lo intima que tu deseas ser en el fondo, aunque te salgan varices y te engordes; aunque estés demasiado acostumbrada a las zapatillas; aunque seas infinitamente menos deseable que eres hoy porque ¿extraña cosa! ¿Eh? Entonces te sentirás infinitamente más mujer de lo que te sientes hoy”.
El pavor y la inseguridad se abalanzan, pero se mantienen a un milímetro mientras él tenga la certeza de que basta con una mirada desganada para que cada trozo mal esparcido en el suelo vuelva a su lugar.

Vuelva a estar a un milímetro de su cara, sin posibilidad de desmenuzar fríamente lo que aprendió con una sonrisa bien entregada. Experiencia triturada, vida entregada a la apatía.

el canelo


No sé si existió alguna vez ese mundo, flotando perdido en las aguas del tiempo.

Yo lo he visto a menudo, con su bruma violada, parpadeando en el fondo de algún sueño vago…sus torres extrañas, insólitos ríos, laberintos inmensos, luminosas cavernas, y cielos enmarañados, como esos que tiemblan, ansiosos, al presagio infernal de la noche.

Sus marejales llegan a la costa juncosa y desolada donde unos pájaros inmensos giran; y en la inmensa y en la cima ventosa un pueblo antiguo yergue sus blancos campanarios cuyos repiques vespertinos aún no oigo.

No sé que tierra es ésa…no me atrevo a indagar cuándo ni por qué fui o iré allá.

Friday, May 26, 2006


Hoy desperdiciarás la languidez de sus dedos en tu cuerpo por temor......Por el temor egoísta que te robó la noche.

....(Por el mismo temor egoísta que le recordó cada recuerdo que apaga la emoción)

Sin noche, sin emoción, se amaron por separado. Amor, porque suena lindo. Porque ambos saben que no hay noche, no hay emoción y amor tampoco.

Observaron y evitaron quejarse del frío que congeló cada virtud que se forzaron a descubrir en el otro un par de horas atrás.

[[Cuando no me permitas librarme de mí, te pido sólo la oportunidad de esconderme tras mi vergüenza.

Estoy aplastando con mis pies la misma ropa que hasta hace unas horas odie tener puesta, y ahora espero que voltees dando un resoplido para poder vestirme y salir corriendo de mi propia vida.

Una vez más, me sentí violada. Pero sólo hoy me hiciste entender con un golpe a la puerta que resonó en mi pecho, que la humillación es para mí un vicio.

Y te veré después de tanto tiempo que no podrás evitar preguntarme cuántos kilos he subido y pensar por qué perdí la gracia al caminar y me convertí en un robot oxidado.

Ese día te relataré suavemente todo aquello que me hiciste sentir.....para que corran oxidados también tu agresividad y mi vicio de la mano.]]

Sunday, May 14, 2006

ohhh...

oh... no puedo ver mi blog! que wea estara pasando?