Tuesday, August 15, 2006


De corpore insepulto, con el rostro lleno de barba de tres días, sucio como un viudo reciente, la novela perdida entre las sábanas, yo mismo, de corpore insepulto, recibí por la tarde al que me mata.
Venía con el cuerpo presente, fatigado de ganarse mi pan. Desde la puerta, ojeando el periódico, me dijo:


"Hoy debería asesinarte un poco".


http://www.fotolog.com/soul_venirs/
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Sunday, August 13, 2006

El mayor costalazo en el proceso de perder los idealismos es comprender que los ídolos caen, los rupturistas se vuelven mainstream (Scorsese, Bowie), los profetas no cumplen su palabra (Dylan prometió matarse antes de los 30) y los que alguna vez lanzaron dardos venenosos de revolución terminan insertos en el sistema (que palabra más manoseada y certera).

Todo esto pienso al vaciar el quinto vaso de ron y devorar un par de sopaipillas adquiridas en el barrio Bellavista. Entonces considero la opción de firmar un contrato con el orden, someterme a una "limpieza de vida''.

Este mundo "Sillicon Valley'' me impulsa. Quizás me estoy volviendo loco.
Cosas que me han pasado:



1. Vi el video de "Smells like teen spirit'' en un programa de TV. Formaba parte de la sección de clásicos.

2. Me dijeron "gracias señor'' en el supermercado.

3. Me sorprendí cantando "Into deep'' de Phil Collins en un colectivo.

4. Una prima adolescente me dijo que la lleva el grupo My Chemical Romance. Para mí habla en chino.

5. Bajé "Marianne Faithfull sings Kurt Weill'' de internet.

6. Una guaga me vomitó en la micro.

7. En una fiesta alguien menor me preguntó cómo eran los carretes en la era de los toques de queda.

8. Compré la figura de Jet Marte.

9. Sentí envidia por un Hare Krishna de Providencia y un evengalico de Huérfanos.

10. Subí por Chucre Manzur y terminé agotado.

Tres:

Me inscribo en un curso de Boabom (no, no es el chocolate) y soy recibido con una especie de oración en un idioma que no sé descifrar.

Luego hablan de mis buenas vibras y de lo bien que seguiré los dictámenes del Maestro.

A lo lejos un tipo de cabeza rapada me mira fijamente con gesto desafiante. Hago un par de ejercicios y salgo arrancando por calle Merced.

Tres:
Me reencuentro con "Marco, de Los Apeninos a Los Andes'' (Canal 13, 17:00 horas) y, por primera vez en mi vida, me identifico con el personaje (antes era solamente un pendejo italiano miserable).


Pienso en comprarme un mono y salir en busca de mi madre pero mis divagaciones son interrumpidas por un comercial de cerveza que muestra a jóvenes felices en fiestas. "Así somos'', dice uno.

Cuatro:
"El cuerpo no es considerado un enemigo, sino una gran y preciosa herramienta; la mente no es considerada una meta, sino un puente'', me dice un tipo de pelo largo y labio leporino que se hace llamar Moraza Pitre Sri Lha . Noto que tiene las mismas ADIDAS que usaba Run DMC.


Otro, uno con lentes y cara de ejecutivo bancario, me habla de Akasha y de cómo debo respetar el Annamayakosha.

Cinco:
En contra de mis principios entro en un gimnasio y me someto a una humillante evaluación. Debo dejar el cigarrillo y el alcohól me dice el trainer antes de darme una pauta de trabajo.


A mi lado una gorda corre en la máquina mientras observa libidinosamente a un fisicoculturista que se mira al espejo.

¿El soundtrack de esta deprimente película clase Z?...Reggaeton.

Seis:
Gasto 87 mil pesos en adornos de "Casa e Ideas''.


Cuando regreso a casa veo que me espera un tipo robusto con zapatillas rojas.

Me dice que es Rodolfo Bantini, un viejo compañero de colegio. Lo invito a pasar. Tomamos café Dolca y vemos televisión. Me dice que le gusta el comercial de los jóvenes que hacen fiestas, que es novedoso y que refleja la realidad de muchos chilenos.

Luego nos quedamos callados por 10 minutos hasta que me informa que es tarde y que se tiene que ir.

Finjo memorizar su teléfono cuando lo despido en la puerta.

Siete:
Por los daños acumulados en el gimnasio me cuesta hacer los ejercicios del Boabom. ¿Alguien habló de relajación?


Ocho:

Mi gran amigo Arthur Ariztía (leer "Confesiones de un hippie'' en Entrevistas) desaprueba mi práctica de Boabom y me dice que está dispuesto a prepararme en el arte del Kundalini Joga. Me cuenta que si soy riguroso puedo llegar a desdoblarme.

Me gusta la idea. Podría hacerme masajes o cortarme el pelo.

Nueve:

Bantini me llama. Necesita 80 lucas y el teléfono de mi hermana.

Diez:

Luego de correr en la máquina por 15 minutos trato de salir y me voy directo al suelo.
El trainer se ríe y me dice que "falta rigor''. El bochorno continúa en la máquina de tríceps cuando trato de poner las pesas. Me siento como Peter Sellers en una fiesta de adictos al físico.

Once:

Como quesillo, un yogurt y dos tostadas de pan integral. Debo retirar el libro "Eat Fat'' de Richard Klein de la repisa de libros.

Doce:

Bantini vuelve a llamar y me dice que haga pesas.

Trece:

Mi última clase de Boabom. Sorprendo al tipo de labio leporino masturbándose en el camarín. Cuando salgo el ejecutivo me dice que lo acompañe a su casa para ensayar algunos ejercicios.
Cierro la puerta para nunca más volver.

Catorce:

Al abdominal número 84 caigo rendido sobre la colchoneta y me concentro en el deprimente tubo fluorescente del techo.

Mi corazón late a mil y descubro que los peores momentos de nuestras vidas son iluminados por tubos fluorescentes: los primeros días de colegio cuando despegarse del hogar parecía una tragedia incomparable (como la de Marco); las detenciones adolescentes en la comisaría; la muerte en una blanca sala de hospital...boca arriba, rezándole a un dios de 18 watts, escuchando el último track del soundtrack de nuestras vidas (interpretado por un electrocardiograma).
Disculpen. El ejercicio me pone negativo.

Quince:

Bantini llama para invitarme a una fiesta "como la de comercial...llena de minas''. Le digo que estoy meditando y corto.

Dieciseis:

Llego hasta la entrada del gimnasio. Escucho el reggaeton y me devuelvo a casa.

Dieciocho:

Hago un festín. Compro 20 sopaipillas, dos botellas de ron y tres cajetillas de cigarro. Pongo el vinilo de "Elvis en Las Vegas'' (Elvis...uno de los pocos que le dio la espalda a la tiranía de la vida saludable) y celebro mi recuperación.

Entonces agarro la guitarra y recuerdo que John Lennon escribió "I'm so tired'' luego de devorar dos pizzas familiares enteras.

Bien.

He regresado.

Saturday, August 12, 2006


La respiración se acelera rápidamente, toma el volante con la mano izquierda y aprieta el cambio con la derecha. Los pies comienzan a hacer un tímido bailecito arriba del acelerador y del embrague. Aprieta a fondo el primero, suelta intempestivamente el segundo.

El ruido de las gomas de las llantas llena el espacio vacío del estacionamiento, aunque no logra satisfacerse del todo, porque no sabe si salió humo entre sus ruedas y el cemento. En el entretanto sólo una señora -que casi suelta las bolsas por el susto- y un empacador, lo han visto. Él se sonríe autocomplaciente, mientras los mira por el espejo.

Es el burgués medio, el joven profesional que no sabe en qué gastar el sueldo y que cree que a través de este tipo de estupideces está dando una gran muestra de su libertad.

La escena que se da en su oficina es distinta, pero en el fondo la misma. Lo llama el jefe, le dice a todo que sí, pero cuando algo no le gusta se queda callado, mientras lo putea en su mente.
Cuando sale del cubículo no se despide del viejo deliberadamente, lo mira la secretaria y él se desabrocha el último botón de la camisa, aunque se cuida que se lo tape la corbata.


Mientras revisa su e-mail comienza a estructurar una y otra vez la respuesta perfecta, lo que debió haberle dicho al jefe, excelentes argumentos, tan buenos como inútiles, por que aunque se los dijera más tarde estarían fuera de contexto. Él no se preocupa, ensayara el guión cuando salga de la oficina y se tome los copetes con los amigos. Ahí les va a contar lo que "casi" le dijo...
La escena se va a repetir cuando se acueste al lado de su señora, claro que esta vez la historia será complementada por los comentarios de los amigos, que le admiraron su poder de expresión, respecto a lo que “casi” le dijo...


La misma versión, esta vez reestructurada para un público distinto adquiere características espectaculares, ya no se trata de lo que “casi” le dijo, sino lo que según él en verdad dijo, todo tan espectacularmente recreado como ficticio para que la mina que le sirve el café se sorprenda y quizá le suelte “algo” uno de estos días. Ella no está ni ahí, sólo piensa en que la propina sea tan buena como la del viejo que vino ayer a contarle como había subido y bajado a un pendejo, salido de una privada, que cree que por su título puede andar con el botón de la camisa desabrochado.

Monday, July 24, 2006


Cada mujer es una posibilidad infinita. Por eso las sigo en la calle, invitándome a vivir posibles opciones, como un actor en busca de un rol, un papel en blanco que debe ser escrito, con sangre, con lágrimas o con la eyaculación blanca de la felicidad. Me pierdo en las avenidas, paso de un vagón a otro, hipnotizado con encajes estivales y piernas magnéticas que no se rinden.

Entonces veo posibles futuros, televisores encendidos, niños felices, niños tristes, casas vacías, cheques en blanco, autos en pana, botellas de vino, sillones, calendarios, termómetros, ataúdes. Y me alegro de ser solamente un voyerista de turno, un ser anónimo desafiando al destino con juegos infantiles de autodefinición.


Veo mujeres y formo parte de este baile cotidiano, de este teatro de azares y conexiones. Y las sigo, es verdad, como un perro detrás de un dueño, un vampiro que anhela un cuello venoso para morder y poder sobrevivir.

Fotografías internas de viajes diarios por las calles de asfalto, recomponer los fragmentos para recrear escenas que vendrán… o que nunca vendrán. Por mientras un café y la persecución de unicornios situados en oasis.

Porque Peter Ustinov tiene la clave: “las mujeres de ensueño son una ilusión óptica’’. La pura verdad.

Monday, June 26, 2006


“Ven conmigo, Elisa, pobrecita mía. Ven conmigo y contempla desde la puerta la imagen de todo lo que desearías con toda tu alma llegar a ser para huir de tu femineidad incompleta y de un destino incierto y airado, quisieras ser por ejemplo, como aquella jovencita que está sentada en aquella mesa con sus papas. El joven que esta a su lado es su novio.

Probablemente es quien invita hoy, para congraciarse con los suegros. Por debajo del mantel, entre plato y plato se dan pequeños estrujoncitos de manos, y así son inmensamente felices. Se saben seguros ahora y en el porvenir. Dentro de un tiempo se van a casar y...segundo acto: en aquella otra mesa ya tienes el matrimonio formal y seguro que han deseado ser. Han venido a celebrar su sábado y la fausta eventualidad de haber salido bien de un negocio.

Quizás esta misma noche, antes de eliminar todos los vapores de unas libaciones desacostumbradas, engendren al primogénito, que...tercer acto...lo verás sentado junto a ellos, ya mas maduros, en aquella otra mesa. Pronto ya no lo traerán, ni siquiera vendrán ellos, porque otros hijos llegaran y otras graves obligaciones les harán considerar como un despilfarro extraordinario venir a gastarse 50 Lucas en una cena cuando en casa no hay más que añadir una sopa a las croquetas sobrantes del mediodía y, si acaso, freír un huevo para papá.

La continuación de tu historia ya no la podemos ver aquí, porque se hace más hogareña y más íntima. Precisamente todo lo hogareña y todo lo intima que tu deseas ser en el fondo, aunque te salgan varices y te engordes; aunque estés demasiado acostumbrada a las zapatillas; aunque seas infinitamente menos deseable que eres hoy porque ¿extraña cosa! ¿Eh? Entonces te sentirás infinitamente más mujer de lo que te sientes hoy”.
El pavor y la inseguridad se abalanzan, pero se mantienen a un milímetro mientras él tenga la certeza de que basta con una mirada desganada para que cada trozo mal esparcido en el suelo vuelva a su lugar.

Vuelva a estar a un milímetro de su cara, sin posibilidad de desmenuzar fríamente lo que aprendió con una sonrisa bien entregada. Experiencia triturada, vida entregada a la apatía.

el canelo


No sé si existió alguna vez ese mundo, flotando perdido en las aguas del tiempo.

Yo lo he visto a menudo, con su bruma violada, parpadeando en el fondo de algún sueño vago…sus torres extrañas, insólitos ríos, laberintos inmensos, luminosas cavernas, y cielos enmarañados, como esos que tiemblan, ansiosos, al presagio infernal de la noche.

Sus marejales llegan a la costa juncosa y desolada donde unos pájaros inmensos giran; y en la inmensa y en la cima ventosa un pueblo antiguo yergue sus blancos campanarios cuyos repiques vespertinos aún no oigo.

No sé que tierra es ésa…no me atrevo a indagar cuándo ni por qué fui o iré allá.

Friday, May 26, 2006


Hoy desperdiciarás la languidez de sus dedos en tu cuerpo por temor......Por el temor egoísta que te robó la noche.

....(Por el mismo temor egoísta que le recordó cada recuerdo que apaga la emoción)

Sin noche, sin emoción, se amaron por separado. Amor, porque suena lindo. Porque ambos saben que no hay noche, no hay emoción y amor tampoco.

Observaron y evitaron quejarse del frío que congeló cada virtud que se forzaron a descubrir en el otro un par de horas atrás.

[[Cuando no me permitas librarme de mí, te pido sólo la oportunidad de esconderme tras mi vergüenza.

Estoy aplastando con mis pies la misma ropa que hasta hace unas horas odie tener puesta, y ahora espero que voltees dando un resoplido para poder vestirme y salir corriendo de mi propia vida.

Una vez más, me sentí violada. Pero sólo hoy me hiciste entender con un golpe a la puerta que resonó en mi pecho, que la humillación es para mí un vicio.

Y te veré después de tanto tiempo que no podrás evitar preguntarme cuántos kilos he subido y pensar por qué perdí la gracia al caminar y me convertí en un robot oxidado.

Ese día te relataré suavemente todo aquello que me hiciste sentir.....para que corran oxidados también tu agresividad y mi vicio de la mano.]]

Sunday, May 14, 2006

ohhh...

oh... no puedo ver mi blog! que wea estara pasando?

Wednesday, May 10, 2006


[[ Y cuando no queda más solución que guardar silencio, siento como se agrieta mi cuerpo. En el suelo, todos los pedazos que cayeron por cada intento en vano.

El problema comenzó cuando dejaste de apreciar la sutileza.....y cuando la forma en que nos conectámos se volvió realmente patética.]]

Sunday, May 07, 2006

Don dinero...


A veces verdaderamente se producen asombrosas conversiones. Ignacio de Loyola era militar, parrandero y mujeriego hasta que durante su convalecencia de una seria herida descubrió otros parajes espirituales, fundó la compañía de Jesús y ganóse la santidad. Y véase el caso de San Pablo, quien de perseguidor de una de una secta más del judaísmo se convertiría en fundador de una religión universal.

Hay muchos ejemplos. En ocasiones suceden incluso conversiones masivas aunque sólo sea por un lapso de minutos; una vibrante arenga puede ser suficiente para convertir a una manga de cobardes en tropas de asalto capaces de cortejar el heroísmo. Mi abuelo solía comentar de esas beatas siempre vestidas de luto, en lo esencial y en secreto unas reverendas putas, que de todos modos se las arreglaban siempre para morir “en olor a santidad”.

Pero con cierto caballero, con Don Dinero, eso es imposible. Su capacidad de resistencia a toda insinuación, argumentación, persuasión o hasta amenaza es infinita. Banal como es por lo general su uso y manejo, su defensa, en cambio, puede alcanzar ribetes de epopeya. Por esquivar la pérdida de una chaucha el más miserable de los cambalacheros es capaz de resistir tormento y ascender al Cielo al tercer día. La propiedad que el dinero encarna es valor central, mucho más central que cualquier otro ítem del catálogo de “cuestiones valóricas”. Sobre la justicia, la verdad, la belleza, la solidaridad, el bien común, el progreso de Chile o la reparación de las víctimas hay siempre espacios de debate, duda controversia; sobre el dinero y/o propiedad, ninguno. Es un tema intocable. Es sagrado. Y consecuentemente lesionarlo directa o indirectamente, por fuerza o por ley, suscita las más frenéticas reacciones.

Por eso me llama la atención que un tipo inteligente como Nicolás Eyzaguirre, hace algún tiempo atrás “humildemente” solicitara a la créme de la créme empresarial del país que se sumara a la gran tarea de impedir nuevos horrores, abrir espacio a la solidaridad y hacer de Chile un país más amable. En parecidos términos se dirigió a sus feligreses el candidato Lavín. Dicho sea de paso, es el tono de rigor. Al parecer han llegado los tiempos del “corazón grande”.

Todo el mundo anda ahora confesando su dolor, respetando su dolor, poniendo los ojitos en blancos ante “esos hechos dolorosos”. ¿Acaso esa audiencia no aplaudió a rabiar cuando Eyzaguirre mentó los horrores en los que él mismo pudo haber caído? Y sin embargo es de temerse que eran las mismas personas o tipo de personas que en esos días de aciagos descorcharon botellas de Champagne, colaboraron entusiastamente con el régimen, hicieron la vista gorda ante los crímenes, comentaron alegremente cómo al fin estaban jodiendo a esos comunistas de mierda, casaron a sus hijas con engominados oficialillos, aceptaron cargos y granjerías, hicieron negocios a más no poder, se apoderaron de todo lo que pudieron, remataron el país a precio de liquidación por incendio, se hicieron salvar por bancos estatales si estaban en dificultades y en todo pusieron primero que nada, por sobre hombres y almas, país y patria, el dinero, Don Dinero, su Dinero.

La prédica de Eyzaguirre y Lavín y Alvear y Cía., en el púlpito de Casa Piedra, fue entonces, de una soberana inanidad. Es el de esa firma un mundo de fantasía donde los salvavidas les predican a los tiburones la conveniencia de ser como amables pececillos de acuario y el director de carabineros ordena el tránsito ofreciendo charlas dominicales en el Orfeón de la plaza de armas. Y puesto que Lavín, Eyzaguirre, la señora Alvear y todo el resto de la pandilla saben eso perfectamente, sabe deducir que estamos frente a una marejada de sentimientos Teletonescos que ante otro episodio de rotunda hipocresía, uno que bate el récord, pero aún así sólo uno más ya entre tantos.

El porque del asunto es que nadie quiere irritar a Don Dinero mencionando algo tan antipático como que para financiar esas amorosas solidaridades humildemente requeridas se necesitan impuestos, leyes laborales, sanciones a los abusadores, sueldos decentes, etc. Por el momento juegan a hacer creer que realmente creen posible hacer justicia tirándole las orejitas a la casta de los brahmanes empresariales. “ya pues, pórtese bien, sean buenitos, humildemente se lo pedimos…..”

Pueblo chico.


Dada la cantidad de estupideces que he escuchado y visto por los medios (como el error que cometió el diario la Cuarta (hace bastante tiempo ya) Al poner la foto de un tipo que no era y tildarlo de "¡asesino!"), Todo esto debido al lamentable asesinato de un cura en la Catedral De Santiago a manos de un "lolo satánico", me di cuenta que el supuesto avance cultural del que algunos se hacen cargo, no es tal.

Se han visto los mismos reportajes que veíamos en sábados Gigantes en los 80, con imágenes de apoyo de Kiss, flyers de zines trash de los 90 y rayados tildados como satánicos por la prensa, entre los cuales aparecen signos anárquicos o de otra índole, incluso hip-hop.

Testimonios de "curas" exorcistas de la pobla "no-se-cuantito" de la señora amiga de la vecina del cabro diciendo (con voz de cahuinera) “si aquí se juntaban puros chascones a escuchar música rara y se vestían de negro..."

La estigmatización de ciertas conductas sociales por parte de la mass-media ya no es algo nuevo y representa lo mejor y lo peor de este nuevo periodismo que se rige por el formato farandulero de exaltar lo tildado como bueno por el populacho y crucificar, sin rigor investigativo de por medio, a lo diferente y no masivo.

Yo no se ustedes pero a mi todo esto me huele a pueblo chico...infierno grande.

Monday, May 01, 2006

Escalofrios.


Así que miro hacia donde estas y tu no me haces caso, o si?
Se que no me escuchas porque dices ver a través de mi, o no?

Una y otra vez…desde que despierto…hasta que duermo
Estaré a tu lado…inténtalo y detenme

Estaré esperando solo para ver si te importa...para ver si te importa.

Pero tú quieres que cambie bueno, cambiare para bien
Y quiero que sepas Que las cosas siempre son a tu manera

…quería decir...

¿No sientes escalofríos?...Escalofríos…

Cantando fuerte y claro…te esperare por siempre.

Así que sabes cuanto te necesito…pero ni siquiera me miras, o si?

¿Y es esta mi última oportunidad de tenerte?

Una y otra vez…desde que despierto…hasta que duermo
Estaré a tu lado…inténtalo y detenme

Estaré esperando! solo para ver si te importa...si te importa!!!

Pero tú quieres que cambie bueno, cambiare para bien
Y quiero que sepas Que las cosas siempre son a tu manera

…quería decir...

¿No sientes escalofríos?...Escalofríos

Cantando fuerte y claro…te esperare por siempre.

Y eres tú, a quien veo, pero tú ni me miras…

Y eres tú a quien escucho, tan fuerte y claro!!!

Cantando fuerte y claro!!!

…te esperare por siempre......

Así que miro hacia donde estas pero tú no me haces caso
Y tú sabes cuanto te necesito…pero tú ni siquiera me miras…

¿O si?...

Monday, April 17, 2006



Se que las piezas encajan porque las vi caer Mohosas y ardiendo.

Diferencias fundamentales.

Intenciones puras juxtapuestas pondran dos almas amantes en movimiento, desintegrandose tal como se va probando nuestra comunicacion.

La luz que alimentaba nuestro fuego ha consumido un agujero entre nosotros asi que no podemos ver una solucion a lisiando nuestra comunicacion.

Se que las piezas encajan porque las vi desmoronarse.

No falta, que no haya nadie a quien culpar, no significa que no desee Apuntar el dedo, culpa al otro, mira el templo volcarse. Para juntar la piezas de nuevo, redescubre la comunicacion.
La poesia que viene del encuadre , y el circulo lo vale.

Encontrando belleza en la disonancia.

Hubo un tiempo en que las piezas encajaban, pero las vi caer.


Mohosas y ardiendo, estrangulando por nuestra ensenada Hice las matematicas suficientes como para saber los riesgos de nuestra segunda suposision. Maldito por desmoronarme a menos que crezcamos, y reforzemos nuestra comunicacion.

El frio silencio tiene una tendencia a atrofiar cualquier sentimiento de compasion Entre supuestos amantes/hermanos



Monday, April 10, 2006

Entrego mi vida (que es mi ocio) ¿para qué? me preocupan tus pasos, tus respiros, tus sueños...todas mis ganas no te importan y mi silencio es la sombra.

Tú haces lo que debes y yo debo lo que pago...( y te duermes)

A veces siento que construyes tu casa, que soy el adornode la cama que tu cuerpo perfecto rellena...

Absurdo me siento. Me siento, absurdo, lo siento, absurdo.por cierto, absurdo...estoy hecho un absurdo.

Desordenado escribir quiero, arrítmicamente querer quiero, soportar infinítamente esto explotar de dolor ingiero. Aburro de mí mismo y floto hacía el abismo engordo de hipocresía...

Me alimento de mis mentiras, Camino y salto por tus vidas...

Y nadie escupe las salidas......

Thursday, March 30, 2006

"Oscuridad, amor y otras sandeces"


“Estoy cansado de la oscuridad” dijo hace unos días un amigo, refiriéndose en términos exclusivamente musicales y tenían que ver con el estilo musical que sonaba en aquel instante.

Si bien lo que logró fueron risas burlescas de los presentes, a mí me queda dando vueltas desde ese día la frase. No porque sea trascendente o novedosa, sino porque creo entender perfectamente aquel sentimiento.

Llega un momento en el que te das cuenta que lo que realmente necesitas son "amigos artísticos" que estimulen, que abran canales, no que los cierren y depriman. Es la necesidad cotidiana de la sonrisa, del gesto amable, del gesto de amor desinteresado.

Una pieza musical, desde mi punto de vista, y de cualquier vertiente artística, debe poseer diferentes elementos que la hagan algo único, debe tener eso que se transforma en innombrable pero que te deja una sensación de satisfacción que nada te la quita. Tal vez por eso encuentro "inacabada" una persona cerrada musicalmente, políticamente o lo que sea. Debe haber espacio para la sorpresa, para la angustia, pero también para la alegría. De otra forma, no se puede vivir..... ¿O sí?
Siempre recuerdo que, en el patio de la escuela, cuando aparecía la palabra "poeta" o "poesía", todos los pendejos se reían y se burlaban. Puedo ver porqué: es un producto falso, snob y endogámico por siglos.

Es ultra delicado, sobreapreciado. Es un montón de mierda. Durante siglos la poesía es casi basura total. Es una farsa. Ha habido grandes poetas, no me entienda mal. Hay un poeta chino llamado Li po. Podía tener más sentimiento, realismo y pasión en cuatro o cinco sencillas líneas que la mayoría de los poetas en sus doce o trece páginas de mierda. Y Bebía vino también. Solía quemar sus poemas navegar por el río y seguía bebiendo vino. Los emperadores lo amaban porque podían entender lo que decía. Por supuesto, sólo quemó sus poemas malos....

Saturday, March 25, 2006


Dada la cantidad de estupideces que he escuchado y visto por los medios (como el error que cometió el diario la Cuarta (hace bastante tiempo ya) Al poner la foto de un tipo que no era y tildarlo de "¡asesino!"), Todo esto debido al lamentable asesinato de un cura en la Catedral De Santiago a manos de un "lolo satánico", me di cuenta que el supuesto avance cultural del que algunos se hacen cargo, no es tal.

Se han visto los mismos reportajes que veíamos en sábados Gigantes en los 80, con imágenes de apoyo de Kiss, flyers de zines trash de los 90 y rayados tildados como satánicos por la prensa, entre los cuales aparecen signos anárquicos o de otra índole, incluso hip-hop.

Testimonios de "curas" exorcistas de la pobla "no-se-cuantito" de la señora amiga de la vecina del cabro diciendo (con voz de cahuinera) “si aquí se juntaban puros chascones a escuchar música rara y se vestían de negro..."

La estigmatización de ciertas conductas sociales por parte de la mass-media ya no es algo nuevo y representa lo mejor y lo peor de este nuevo periodismo que se rige por el formato farandulero de exaltar lo tildado como bueno por el populacho y crucificar, sin rigor investigativo de por medio, a lo diferente y no masivo.

Yo no se ustedes pero a mi todo esto me huele a pueblo chico...infierno grande.

Sunday, March 19, 2006

Before Sunset...


Durante el último tiempo he ido súper poco al cine debido a que sinceramente no he visto nada decente en cartelera. He estado divagando entre lo absurdo de ver algo bueno en el cable y pensar que pronto llegara algo que valga a pena. No están las películas que quiero ver, salvo King kong que la vi con mi novia y la verdad no quiero volver a verla nunca mas...

Pero hace algún tiempo ya corrí a ver Antes del Atardecer (Before Sunset) de Richard Linklater -que es uno de mis directores favoritos- y además la primera parte de esa película hecha nueve años antes: Antes del Amanecer (Before Sunrise). Digamos que ésta en su momento me marcó bastante, y quizás marcó también a una generación.

Sé que suena un poco exagerado, da un poco de plancha que te marque tanto una película tan romanticona, pero finalmente es de amor de lo que estamos hechos. Y en realidad diría que estamos hechos de las carencias del amor. Jeannette Winterson, una autora inglesa de novelas que me gusta mucho comienza un libro increíble (Escrito en el cuerpo) con la siguiente frase:

"¿Por qué la pérdida es la medida del amor?"

Este texto, a la vez demasiado obvio y demasiado lúcido, me resuena nuevamente y me hace sentido después de ver Before Sunset. Y aquellas cosas que me hacen identificarme dentro de mi particularidad personal, son finalmente las que identifican a todo el mundo.

Tuve tiempo de llegar antes a la sala, mucho antes que empezaran las sinopsis, y vi cómo fueron entrando uno a uno los espectadores. Ver sus caras, especular sobre quiénes eran. Hay que agregar el dato de que era la función de las 6 de la tarde. Es decir, no era público común y corriente. Era una audiencia más específica. Y sí: tres parejas heterosexuales, varias mujeres solas, grupitos pequeños de amigas. Todos buscaban encontrar la identificación que encontraron hace diez años.

Las "amigas" eran más jovencitas, todavía iban en busca de esa aventura romántica. Las parejas buscaban los mismos códigos de conexión que tienen los protagonistas. Y las mujeres solas, eran todas de treinta para arriba. Como la protagonista. ¿A alguien se le perdió algo en el camino?

Me puse a observar con especial interés a un par de lolitas que estaban sentadas delante de mí. Hablaban. Mucho. Y fuerte, sin ningún problema.

Una planteaba un punto de vista sobre una cuestión de negocios; llevaba pelo corto y desordenado, zapatillas rojas de lona y caña alta (las tenía sobre el respaldo de adelante), jeans con cinturón de remaches. La otra, la interrumpía todo el tiempo riéndose coquetamente, diciendo: "Yo opino que...". Llevaba pelo largo con pinche, vestido y zapatitos con traba.

Parecía un diálogo extraído de cualquier película de Linklater. Personajes que se apasionan por las cosas que hablan; da igual si son cosas tontas o realmente profundas. Se miraban y se reían y se besaron un par de furtivas veces.

Luego suena el celular de la lola opinóloga, dice: "Es Pedro". La otra guarda silencio y se la queda mirando con ojos de cordero degollado, y la otra contesta el teléfono con un "Hola amor" (¡Cuánta modernidad!), y hablan sobre un libro que tiene que llevar al día siguiente al colegio. Amor para arriba y amor para abajo.

Pobre Pedro, pensé en un momento. Aunque desde mi sensibilidad Masculina pensé luego que más bien era un pobre pelotudo, que no atisba ni el más mínimo deseo y pasión que su polola guarda en su interior, y que prefiere compartirlo con su amiga enamorada.

Cada ser humano guarda un secreto de deseo, cada persona debe hacer un viaje interno, vivir una aventura antes de caer en cuenta que la realidad no lo permite. Salí contento después de ver la película. Es lo que esperaba ver: volver a sentir el vértigo de lo que era una relación imposible, sin tener que vivir en carne propia esa tortuosidad. Salí caminando, mientras la de zapatillas rojas arrebataba del brazo a su amiguita y entre risas se fueron corriendo al baño.

La salvedad del asunto es que mañana a las 10 de la noche darán before sunset en HBO.

Wednesday, March 15, 2006


Hay tantas cosas que me conmovieron de Saraband, la última película de Bergman: su estructura novelesca; las claras reminiscencias psicoanalíticas de la historia; su mirada neutra ante dramas cercanos y verosímiles que nos desarman; la implacable inercia de la vida, donde nuestros actos van sumando a un todo del cual no podemos librarnos aunque queramos; pero sobre todo me estremeció el crudo retrato que hace de la vejez.

Cuando dejemos de ser hábiles, cuando dejemos de tener valor económico, bien sea en términos de dinero, fama, fuerza de trabajo, sexualidad, es decir, cuando ya no sirvamos para nada y a nadie, el valor de nuestra vida se tornará difuso para los demás.

Tengo miedo de llegar a viejo, de quedarme solo, sin nadie que se preocupe por mí. Soy un poco cascarrabias, un tanto intransigente y también mañoso, pero ni más ni menos que el común de la gente, y me pregunto: ¿Quién cuidará de mí cuando ya no valga nada? Debo de confiar en los afectos que he cultivado durante la vida, me respondo, aunque tal vez no sea suficiente: basta mirar alrededor, aquí frente a mi casa, en el Parque Forestal, y ver las decenas de viejos solitarios sentados en una banca, o acarreados en una silla de ruedas por una enfermera. Además, los pocos grandes afectos que conservo y cuido, seguramente, para entonces, van a estar pasando penurias semejantes a las mías, y quizá la mayor compañía que podamos brindarnos será una llamada matutina para saber cómo va la próstata o la artritis, si es que aún conservamos el juicio.

Más de alguien replicará: para eso están los hijos. Bueno, no tengo la suerte de tener hijos. En la película, los hijos tampoco están ahí para los ancianos: no quieren saber nada de ellos por antiguas querellas o se han marchado lejos. Quienes los conservan cerca y mantienen una buena relación pueden sentirse un tanto más respaldados; aún subsiste un cierto deber moral de cuidar a los padres durante la ancianidad. Sin embargo, la vida moderna hace cada vez más difícil esta tarea y van quedando pocos que tienen el tiempo, el espacio y la generosidad para sacrificar parte de su vida ofreciendo cuidado y compañía a un viejo inútil.

Como resultado de esta cuenta amarga, estimados lectores, una mayoría de ustedes terminará sus días en una interacción más cercana con su cuidadora o con el vecino de pieza en la casa de reposo, que con sus propios hijos.

Propósitos y loables ideas para cambiar este estado de cosas existen por cientos, cada uno de nosotros ya habrá tomado sus propias precauciones, pero, como inspiración para la lucha, prefiero una imagen de la película: un viejo huraño mirando a la cámara lleno de indignación, corroído por la angustia. Pareciera decir: no bastan los eufemismos y las buenas intenciones.

Sunday, March 12, 2006


Resulta que el año pasado por estas mismas fechas, me encontraba en la playa del canelo acompañando a mi familia, en especial a mi viejo que necesitaba unas vacaciones, aunque debo admitir que las de él siempre han sido cortas y regularmente tranquilas. Y ahí me encontraba una mañana caminando por la playa que en las mañanas no suele ser muy concurrida y de acá para allá descubrí una mujer bellísima, de unos sesenta años, que leía un libro muy grueso del que de vez en cuando despejaba los ojos para llorar. Lloraba mirando el horizonte, sin importarle que alguien la viera, aunque lo cierto es que en la playa, a partir de cierta edad, no te mira ni Dios. La mujer me sorprendió de forma casi insólita. Pareciera que hubiese dedicado toda su vida a la preparación de la esplendida madurez que ahora exhibía. Tu sabes, normalmente los chilenos solemos decir “se ve bien para tener 60 años”, en este caso, tendría que decir que estaba bella gracias a sus 60 años, porque me transmitía la impresión de que lo primero era consecuencia de lo segundo.

Y ahí me senté muy cerca de ella cuál chileno “weon sapo copuchento” y como digo, lloraba, un rato y luego volvía a la lectura. Yo iba y venia, aunque cada vez venía antes para ver si lograba averiguar el titulo del libro, el cuál estoy seguro, no era “Condorito edición de oro”, pero era imposible, lo tenia forrado. La mujer reinaba sobre una toalla que constituía una pequeña patria, pero al alcance de su mano, había un bolso del que de vez en cuando sacaba la cajetilla de cigarros y se fumaba uno, lo encendía después de haber llorado, como otros lo hacen luego de tener sexo, y se lo fumaba con la mirada perdida en el horizonte. Siempre hacia una cosa a la vez, o leía, o fumaba, o lloraba, no porque no supiera hacer dos cosas a la vez, (pensaba yo que la había idealizado a cien por hora), sino porque parecía educada en disfrutar con orden de la vida.
A primera vista, resulta imposible saber si lo que la hacia llorar era el libro o la vida.

Tampoco logré averiguarlo, porque aunque planeé mil estrategias para hablar con ella, no me atreví nunca. Y así todas las mañanas yo partía a caminar por la playa y al veía. Siempre pérdida en sus pensamientos...perdida en el horizonte costero, siempre llorando...siempre.

Luego simplemente desapareció. Y no volví a verla, al menos en al realidad porque su imagen continuó viviendo en mi imaginación. Me pareció que una mujer que lloraba en la playa, con un libro entre las manos, era un buen comienzo. Pero como todo hay muchas historias como ésta que se pudren. En todo caso, no fui capaz de continuarla en mis palabras. El último relato siempre era el mismo que el primero: una mujer, en la playa, lee un libro del que de vez en cuando levanta los ojos para llorar. A su alrededor, la gente pasea, o se duerme o se come una
palmera dulce, indiferente a su lectura y a sus lágrimas.

Por mi parte a los días volví a Santiago, los días se empezaron a suceder con la exasperante regularidad con la que gotea la llave del baño, fui capaz de arreglar la llave, pero los días continuaban goteando. Yo me enterraba la almohada escuchando el maldito “chop chop” agónico que desde mi dormitorio o desde el escritorio.

Hay momentos en la vida en que te ayuda a dormir lo mismo que te desvelaba. Empecé a encontrar cierto placer asmático en aquella rutina jadeante. El jadeo tiene poco prestigio, pero es la antesala de la muerte y, por lo tanto, de la resurrección.

El otro día tome el metro en la nueva estación de plaza Egaña y me encontré con la mujer de la playa. Iba sentada con un libro forrado en las manos. Se había teñido el pelo de blanco y se había cortado la melena…ahora el pelo solo le llegaba a la altura de su cuello. Era tan atractiva como el día que la vi. Supuse que la historia se cerraría ahora de algún modo, pero se bajo dos estaciones mas allá y yo permanecí sujeto a la barra, preso de la nostalgia y odiando el hecho de tener siempre la plata justa y no poder bajarme y hablarle.

Y la historia queda inconclusa para mi, me molestan lo finales cerrados, pero la nostalgia que pudo dejar en mi esa mujer, esas lagrimas, y esa sensación de ausencia me intriga. Seria absurdo e innecesario el hecho de creer que pudiera encontrármela otra vez, sin embargo hay días en que voy de arriba abajo y me detengo a observar los alrededores. De momento no ha aparecido. La llave del baño volvió a gotear con la monotonía con la que el martes sucede al lunes y el miércoles al martes.



Thursday, March 09, 2006


Cada mujer es una posibilidad infinita. Por eso las sigo en la calle, invitándome a vivir posibles opciones, como un actor en busca de un rol, un papel en blanco que debe ser escrito, con sangre, con lágrimas o con la eyaculación blanca de la felicidad. Me pierdo en las avenidas, paso de un vagón a otro, hipnotizado con encajes estivales y piernas magnéticas que no se rinden.

Entonces veo posibles futuros, televisores encendidos, niños felices, niños tristes, casas vacías, cheques en blanco, autos en pana, botellas de vino, sillones, calendarios, termómetros, ataúdes. Y me alegro de ser solamente un voyerista de turno, un ser anónimo desafiando al destino con juegos infantiles de autodefinición.

Veo mujeres y formo parte de este baile cotidiano, de este teatro de azares y conexiones. Y las sigo, es verdad, como un perro detrás de un dueño, un vampiro que anhela un cuello venoso para morder y poder sobrevivir.

Fotografías internas de viajes diarios por las calles de asfalto, recomponer los fragmentos para recrear escenas que vendrán… o que nunca vendrán. Por mientras un café y la persecución de unicornios situados en oasis. Porque Peter Ustinov tiene la clave: “las mujeres de ensueño son una ilusión óptica’’. La pura verdad.

Monday, March 06, 2006

La casa no es muy grande, sin embargo mi asesino se ha podido instalar en un rincón junto a la caja donde transporta sus herramientas criminales.

Cenamos juntos cuando vuelvo de la jornada infame de trabajo.

Después me acuesta con un beso en la frente y me cierra los párpados.

...Yo inmovilizo los pulmones para no respirar su aliento, y no sentir sus besosmortales que han de matarme un día.

Sunday, February 26, 2006

Saberse desierto...

Qué extraño es saberse desierto, escuchar el rumor cercano de la avenida, el amanecer cansado y también (entre pertenencias y exilio) la fugaz contemplación.

Que extraño es conocerte, verte llegar. Bajar del vehículo, tomar tus cosas, o la mudanza, que partió (o regresaría) meses después para alejarte de mí.

Entre explosivos (contando segundos) saberse desierto me hace recordar (con calma), que la eutanasia como alternativa al olvido, es buen remedio.

Saturday, February 25, 2006


De corpore insepulto, con el rostro lleno de barba de tres días, sucio como un viudo reciente, la novela perdida entre las sábanas, ...(yo mismo), de corpore insepulto recibí por la tarde al que me mata.

Venía con el cuerpo presente, fatigado de ganarse mi pan.

Desde la puerta, ojeando el periódico, me dijo: ..."Hoy debería asesinarte un poco".

Thursday, February 23, 2006


El otro día, frente a un escaparate, escuché el ritmo de sus pasos.

Sonaban como los clavos sobre el ataúd, como los pasos inciertos del recuerdo...por el estrecho corredor de la memoria.

Me aparté un poco y, sin mirarme, se puso junto a mí. Cantaba una canción antigua.

El espejo parecía excederse en sus funciones; no sólo repetía mi rostro, sino que reflejaba también el zumbido de la máquina eléctrica de afeitar y algunos ruidos laterales que estaban fuera de su jurisdicción o competencia.

Por eso supe que venía por mí aún antes de oír el roce de la llave sobre la embocadura o de escuchar su voz en la cocina.

Tuesday, February 21, 2006


Esa mujer que digo, confundió mi vida.

Yo malogré su historia (Me refiero a los tiempos difíciles y hermosos de nuestra juventud, los días en los que mi asesino no era sino un recurso literario)...Jugamos a ser dioses.

Levantamos tal laberinto con la mezcla de intereses secretos que Simón y Garfunkel se escuchaban días enteros en nuestros corazones.

...Ese niño que va con mi asesino es nuestro hijo.

Monday, February 20, 2006

Desde dónde llegabas hasta mi soledad...

...aún no lo sé.

Digo llegabas, pero quiero decir caías, arribabas, naufragabas también.

Y digo soledad, pero quiero decir locura, confusión, desconcierto.

Quiero decir que desde dónde tú llegabas no lo sé , pero que ignoro a qué lugar venías, quizá excepto que ese lugar llamábase "el corazón de Florencia".

Saturday, February 18, 2006


Dentro de todos los males que puede causar el abuso de alcohol, uno de los más terribles y desgarradores es la soledad en que quedan imbuidos muchos de sus "más fervientes admiradores''.

Es extraño, pero en este momento no debiera tener motivos para sentirme triste, sin embargo lo estoy. En momentos como estos me baja la nostalgia por aquellos amigos que no veo hace tiempo y, por una u otra circunstancia, se sienten tan solos como yo.

Mi buen amigo Carlitos Buenavida al parecer dejó el copete, o al menos eso parece, ya de hace un par de meses encontró un amor que lo salvó de su inminente alcoholismo. Carlitos hace un par de años perdió a su mina por esa misma causa y fue peor el remedio que la enfermedad: poco a poco cayó en una vorágine de excesos que ni él mismo sabía como parar.

Parece que hoy sólo se emborracha de su polola, lo que tampoco sabemos hasta que punto es tan bueno. Al contrario, Otto Von Mario me preocupa más porque está en una parada ostracista, que ni él quiere reconocer.A sus habituales rollos se suma que los pocos amigos que le quedan, entre ellos yo (el más fiel pero distante por la lógica preferencia de estar con mi mujer) también se han alejado. Pato tampoco está bien, terminó con su guashona y creo que nunca lo había visto tan cagado, ni siquiera cuando murió José Luis, uno de nuestros amigos.

De una u otra forma, el alcohol ha sido el factor recurrente en todos nosotros para apalear ese inexplicable vacío. Inevitablemente, todos caemos en la nostalgia de los tiempos en muchos de los amigos vivían (literal y metafóricamente) y todo parecía estar mejor. Éramos más niños, más huevones si se quiere, pero al parecer no estábamos tan solos.Inconscientemente buscamos recuperar esa etapa en que vivíamos a puro rock n'roll, reventándonos y aplanando las calles de esta fea ciudad en busca de nuevas experiencias. No es que estuviéramos más felices, sino que simplemente no nos cuestionábamos tanto.

Eran los tiempos de "las peregrinaciones'', esas caminatas de media hora de ida y media de vuelta en busca de las salvadoras botillerías de la calle Santa Isabel, todo debido a una norma edilicia que prohíbe vender alcohol pasadas las 12 de la noche en Nuñoa y Santiago. En las noches caminábamos borrachos mientras salían a la luz las más oscuras deseos, frustraciones y conversaciones llenas de un amargo dolor que de día es imposible demostrar.

Una de esas veces, Mario y Carlitos pasaban como de costumbre a un local tuja que queda en Irarrázabal con Vicuña Mackenna, el "Tequila Schop Bar'', más conocido como el dañino por sus nefastas consecuencias al día siguiente. Ahí un curado jugoso casi se pitea al pobre Mario quien no entendió una broma y, después, supo que ahí casi termina el carrete para él.

Ya ni siquiera nos quedan anécdotas, sólo una inexplicable sensación que no sé muy bien como describir, una mezcla de dolor y agotamiento dada por el hecho de darse cuenta que no son muchas las razones que nos quedan para salir adelante o, siquiera, para luchar por ello. Ahora sólo somos un conjunto de individualidades solitarias, unas más que otras, a las que nos queda más que lamentarnos a través cualquier medio y, con el perdón de los lectores de esta cochina webada llamada chotolog, por aburrirlos con nuestros pequeños problemas de un grupo de huevones deprimidos.

Thursday, February 16, 2006



En mis ojos, estoy indispuesto…disfrazado.

…como nadie imagina….como nadie sabe.

Se esconde mi cara, descansa la serpiente El sol…es mi desgracia.

Calor hirviente, hedor de verano no dejes que mire arriba Porque el cielo yace muerto…

…te di mi nombre, mira a través de mi alma, no deje que yo caiga

…Y te escuchare gritar otra vez.

Hoyo negro en el sol ¿No vendrás? Aparta de mí la lluvia…

Hoyo negro en el sol ¿No vendrás? ¿No vendrás? , ¿No vendrás?

Tartamudeando…frió y húmedo Roba de mi boca el viento tibio Cansado amigo…se acaba el tiempo para los hombres honestos …Y a veces hay demasiado tiempo para no querer sentirme
…En mis zapatos.

Camino dormido…Y rezo…para conservar mi juventud.

Cielo, manda lejos al infierno porque ya no volveré a cantar Como tu…nunca más

Hoyo negro en el sol ¿No vendrás? Aparta de mi la lluvia…Cuelga mi cabeza, Ahoga mis miedos…

Hasta que todos ustedes simplemente Se den cuenta…
Que desaparecer…

Para mi nunca fue malo…de ninguna manera.

Sunday, February 12, 2006

Julio Balbuena...


Julio Balbuena lleva una vida predecible y feliz. Está casado, trabaja en un banco y los fines de semana juega fútbol con sus amigos. Cierto día, el banco en que trabaja lo invita a presenciar desde el público un programa de concursos de la televisión. Balbuena acepta encantado.

El animador del programa saca un papel al azar y anuncia que un tal Julio Balbuena tendrá ocasión de jugar esa noche con él. Balbuena se pone de pie y saluda eufórico. El público lo aplaude. De pronto, a los 35 años, Julio Balbuena sonríe en televisión por primera vez en su vida. Está nervioso. Más que ganar, lo que le preocupa es dejar una buena impresión. El animador lo somete a algunas pruebas, como bailar o cantar o decir piropos o contar chistes, y Balbuena sale airoso. Entonces el animador le dice que si quiere ganar el premio mayor, tiene que besar a un hombre en la boca. Balbuena duda, da un paso atrás. Nunca ha besado a un hombre en la boca y no desea hacerlo. El animador le dice riéndose que si no pasa esa última prueba, perderá todos los premios.

No puedo quedar como un cobarde, como un timorato, piensa Balbuena. Hoy es mi noche. Hoy me gano todo. Julio Balbuena toma el rostro del animador, cierra los ojos y le da un largo beso en la boca. El público ruge de entusiasmo. Al llegar a su casa, encuentra a su esposa despierta, en camisón. Balbuena sonríe con orgullo y espera un elogio, una felicitación. Ella le da una bofetada. Eres una vergüenza, le dice. Quedaste como un maricón. Me das asco. Nunca más voy a darte un beso. Balbuena intenta explicarle que sólo fue una broma y que lo hizo por el premio mayor, pero ella, que es muy religiosa, de misa todos los domingos, le dice que hay ciertas cosas con las que no se juegan. Balbuena duerme en el sillón de la sala. Cuando despierta, descubre que su esposa le ha dejado una nota. Me voy con mi mamá, ha escrito. No me llames. Desesperado, Balbuena la llama al celular. Contesta su suegra. Vergüenza debería darte, le dice ella, y cuelga. Balbuena llega al banco, algo agitado. Su jefe le dice bruscamente que está despedido. Por razones de imagen, añade. Julio Balbuena se ha quedado sin esposa y sin trabajo por besar a un hombre en televisión. Balbuena va al canal de televisión y le cuenta al animador las desgracias que le han pasado. El animador promete ayudarlo.

Esa noche, el noticiero del canal informa que a Balbuena lo ha dejado su esposa y lo han despedido de su trabajo. A la mañana siguiente, Balbuena aparece en todos los periódicos de la ciudad. Al menos soy alguien, piensa. No soy un don nadie. El movimiento de homosexuales le escribe entonces expresándole su solidaridad e invitándolo a dar una charla. Balbuena acepta encantado. Frente a un grupo de homosexuales, Balbuena cuenta lo que le ocurrió en televisión y los terribles malentendidos que ese beso ocasionó. El público lo aplaude. Balbuena se siente querido. De pronto, para darle sentido a todo lo que le ha pasado, anuncia que es homosexual. El público lo ovaciona de pie. Al día siguiente, los diarios anuncian que Balbuena ha salido del armario. Sus nuevos amigos del movimiento le consiguen trabajo como recepcionista de una peluquería. Tiempo después, Balbuena consigue hablar con su esposa. Le dice que la ama, que está desesperado por verla. Acuerdan encontrarse en un hotel discreto. Esa tarde se encuentran a escondidas en el hotel y hacen el amor. Balbuena le jura que no es homosexual, pero ella no sabe si creerle. Cuando salen del hotel tomados de la mano, son pillados por una cámara de televisión. A la noche, un programa de chismes pasa las imágenes y lo acusa de ser un impostor, un falso gay. Al menos tengo a mis amigos de la peluquería, piensa Balbuena. Pero cuando llega al salón de belleza al día siguiente, le dicen que está despedido. Por orden del dueño, añaden.

No puede seguir confiando en ti. Julio Balbuena llega a su casa, se desploma en el sillón, enciende el televisor y ve al animador gritando y sonriendo. Tú tienes la culpa de todo, piensa. Te voy a matar. Luego suena el teléfono. Es el secretario general del movimiento bisexual. Lo invita a dar una conferencia porque lo considera un símbolo y una inspiración para el gremio. Encantado, dice Balbuena.

Elisa y sus textos...

Si mi refugio ya no se encuentra entre tus brazos estoy sola.....Y mientras mi cuerpo esté acompañado y mi vida solitaria, tú no tienes derecho a exigir.

¿Será justo que me esconda sin darte el tiempo suficiente para memorizar lo que compliqué con tantas palabras? Queda tanto tiempo por olvidar.....Queda tanta distancia por recorrer para encontrar las justificaciones de nuestros actos sin herir a nadie.....Quedan tantas piedras por digerir para comprender lo que dijimos al unísono....Quedan tantos litros de lágrimas, que espero dejar de sentirte para poder expulsarlas.

Tantas horas nocturnas de historias inverosímiles. Incontables. Cuántas habrán sido que en más de alguna olvidé que sonreías al verme.....Pero en ninguna olvidé el segundo en que me dejaste en libertad. La libertad en este espacio desaseado simplemente no existe, aunque reconozco tu esfuerzo por convencerme de lo contrario. .....Es más, me di la libertad de asearlo, para luego instalarme aislada de cada muestra de cariño por verdadera que pareciera. No me importa mi desamparo, y logré entender que a ti tampoco. Al fin y al cabo, las horas del día las dedico a añoranzas. Añoro lo que entregaste momentáneamente con sinceridad, y después me miento bajo el cielo ya oscuro para no destruir lo único que me queda de ti: Un espacio aseado y solitario. Un desastre de vida de la que no te tienes que preocupar. Y sí....recuerdo que eso es exactamente lo que deseabas, ¿qué ganaste?...

Saturday, February 11, 2006

Souvenirs...


De los comienzos y los términos por siempre he vivido, y la verdad es que suelo quedar en nada, tal vez esa actitud bipolar de no estar conforme con lo que tengo me ha hecho darme cuenta que nada será eterno, siquiera momentáneo…al fin de cuentas creo que todo es así, siquiera las lagrimas que dejo caer por culpa del dolor, el amor y el sufrimiento...nada es continuo, nada es duradero, tengo miedo a darme cuenta que con el amor sucede lo mismo. Tal vez es a eso a lo que tememos al enamorarnos...que el amor no nos pertenece, y tampoco nos pertenecemos a nosotros mismos, solo nuestros recuerdos se quedan en estas caparazones de carne, en estas carcazas que solemos mirar a través de cristales, y ¿para que?... si al final el dolor que nos queda es el único souvenir con el que debemos recordar lo que mas hemos amado.